El Universo está lleno de una energía vital inagotable que llamamos Reiki y que se mueve en todo el espacio que nos rodea.
Todos nacemos conectados armónicamente con el Reiki. A medida que vamos creciendo y experimentando cambios en nuestra vida, algunas circunstancias hacen que “nos olvidemos” de esta conexión vital; así dejamos de estar en sintonía con el caudal divino, de esta fuente infinita de energía amorosa.
La relación de los niños con esta fuente es maravillosa. Por eso, ya a partir de los siete años, pueden ser iniciados en el sistema Reiki con el consentimiento y acompañamiento de sus papás (alguno de los cuales sería bueno que ya esté iniciado) con el fin de obtener la guía necesaria para su evolución y crecimiento armonioso.Se sabe que los niños perciben sutilmente todo lo que sucede. Esto nos obliga a estar más atentos a nuestras actitudes, de modo que los inspiremos para vivir la verdad, el respeto y la libertad, para que ellos puedan expresarse con naturalidad y de acuerdo a su propia forma de ser.
Reiki se transmite con la mirada, con la actitud, con los movimientos armoniosos y conscientes. Por eso es tan importante que desde el hogar los niños estén positivamente influenciados para preservar su conexión con la fuente Divina.
El beneficio de Reiki en los niños comienza ya en el vientre materno. Reiki favorece su energía luminosa, los nutre, los protege y, sobre todo, les permite una comunicación fluida y constante con su mamá.
Gracias a su inocencia, los niños están libres de los prejuicios que tanto atan a la mayoría de los adultos. De este modo la energía Reiki fluye hacia ellos sin impedimentos, naturalmente, sin los bloqueos causados por temores o convicciones rígidas de cualquier tipo.
En las iniciaciones de Reiki los niños no se manejan con los tiempos aconsejados para los adultos. Ellos perciben intuitivamente el momento en que necesitan la energía y por cuánto tiempo la requieren.
Los primeros cambios que podemos observar en los pequeños son: el incremento de su concentración, el aquietamiento de su impulsividad, el desarrollo de su sensibilidad sanadora, y la manifestación de una actitud llena de amor.
También podemos observar cómo los niños colocan instintivamente sus manitos en laparte del cuerpo que les molesta o les duele (lo que también hacen con los demás) volviéndose así transmisores del amor más puro, ellos parecen estar consientes de que las manos nos aportan el mayor caudal de energía vital disponible en cualquier momento y ante cualquier circunstancia.

En este taller del Sistema Reiki se les enseña a los niños mediante palabras adaptadas a su comprensión y lenguaje. También aprenden el sentido esencial del dar y el recibirl. El Maestro Reiki se encarga de que los niños comprendan este concepto mediante el intercambio de su tiempo con algo que tengan para ofrecer, algo que sea de su propiedad y que además sea importante para ellos. De esta manera los niños se sienten motivados y desarrollan el hábito de la interacción natural con todos, algo que a los adultos nos cuesta comprender y aceptar a veces.
Dentro del taller Reiki daremos técnicas de movimiento y otras, que ayudan a los niños a desarrollar la armonía, a descubrirse y a sentirse. Estas son herramientas que favorecen la comunicación con la familia, los amigos, y la naturaleza.
Asimismo el arte de acariciar, como lo hacen las mamás con sus bebés, es una de las maravillas del Reiki, y despierta la sensibilidad y el amor profundo. Cuando hacemos consciente este estado de amor divino, estamos despertando en los niños el pleno potencial de Reiki. La Energía Vital Universal. Con este Taller de Reiki se ayudará aniños especialmente incomprendidos por los demás, víctimas de bulling (acoso- maltrato en el colegio),
niños clarividentes (dicen ver sombras, luces, manchas, escenas, escuchar voces que los demás no logran percibir) y
niños que dicen ser algún personaje o ser otra persona.
Combinaremos la danza entretenida con dinámicas diversas que brindarán al niño un espacio para botar tensiones, relajarse, reflexionar, sentirse comprendidos de manera divertida. Inician al crear sus mandalas que serviran de proteccion y curación, ayudandolo a mejorar la relación con sus padres y hermanos.
Costo del taller S/.80 soles.