Introducción

Cuando las personas escuchan hablar por primera vez sobre la AROMATERAPIA, piensan en fragancias, perfumes, y un mundo seductor de imaginación, magia y fantasía, pero sencillamente la AROMATERAPIA consiste en el empleo de los ACEITES ESENCIALES para curar y preservar.

La Aromaterapia es una ciencia que cura a través de los aromas, utiliza las propiedades naturales de las plantas y se fundamenta en el uso de los Aceites Esenciales, que son esencias aromáticas sumamente concentradas que se extraen de las flores, hojas, raíces o ramas de numerosas plantas.

Los aceites esenciales son ligeros y volátiles, y entre sus compuestos figuran sustancias químicas orgánicas (ácidos, ésteres, alcoholes, aldehídos, acetonas, terpenos y fenoles). Estos aceites contienen una gran variedad de sustancias que poseen propiedades útiles para combatir bacterias, virus, dolores, etc, como también tienen altos nutentes que ayudan a mantener el equilibrio en el ser humano. Se obtienen por medio de la destilación al vapor. Este método consiste en pasar un vapor a través de la planta. Este vapor, a su paso, recoge diversos componentes de la planta. El vapor es luego recolectado y mezclado con alcohol, aceite de soya, almendra u de otro tipo que le sirve de base. Otro método muy usado es el de prensado en frío.

Todo aceite esencial, tiene sus propias propiedades terapéuticas. Suelen tener gran capacidad antiséptica y penetran rápidamente en las capas de la piel siendo absorbidos por la sangre, por lo que su acción es rápida. Las moléculas presentes en los aceites esenciales pueden establecer una relación con nuestras propias hormonas, viajando a través de los sistemas y aparatos del cuerpo, revitalizando y regulando nuestras respuestas emocionales y físicas.

Se presentan en un frasco de vidrio oscuro para protegerlos de la luz. Siempre deben disolverse en un aceite base y nunca hay que aplicarlos por vía interna. Sus efectos terapéuticos permanecerán inalterables durante al menos dos años, siempre que se conserven en los recipientes adecuados

Todos, podemos mejorar nuestra salud por medio de las diferentes técnicas de la aromaterapia, utilizadas por el hombre hace siglos.

Según se ha descubierto el sentido del olfato está conectado directamente al sistema límbico, la parte del cerebro que controla las emociones y que también posee importantes funciones relacionadas con la memoria.

Percibimos un olor cuando las moléculas aromáticas penetran la cavidad nasal y estimulan los termios nerviosos encargados de detectar olores. Estos terminales convierten el flujo de moléculas aromáticas en impulsos nerviosos y los envian al sistema límbico en donde, dependiendo del tipo de aroma, provocan diversos tipos de reacciones emotivas y estimulan recuerdos.

Estudios recientes confirman que los olores que percibimos tienen un impacto significativo sobre nuestro estado anímico. La Aromaterapia actúa sobre nuestro sentido del olfato y mediante la absorción al torrente sanguíneo.

 

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